Actualización de la situación actual del petróleo:

Durante la primera sesión de la semana, el petróleo continuó con su línea alcista de la semana pasada. Así, el barril de petróleo Brent volvió a un nivel de precios que no alcanzaba desde mayo de 2019, con una cotización a 73,60 dólares a media sesión. En cuanto al petróleo WTI, de referencia en Estados Unidos, alcanzó el precio de 71,10 dólares, un nivel no visto desde octubre de 2018.

 

Causas de esta continua subida de precios:

Entre las causas más probables de esta importante y continua subida de los precios del crudo, se sabe que los mercados prevén actualmente una fuerte demanda de oro negro este año con la recuperación de la actividad económica en muchos países del mundo y a pesar de las nuevas oleadas de Covid-19 que se observan actualmente y de la aparición de varias variantes nuevas.

También observamos que los analistas se refirieron a principios de la semana a los datos publicados a finales de la semana pasada por la AIE o Agencia Internacional de la Energía. De hecho, esta organización, con sede en París y que asesora a muchos países en su política energética, ha pronosticado en su último informe mensual que la demanda mundial de petróleo superará sin duda los niveles anteriores a la pandemia antes de 2022.

Según el informe, se espera que la demanda mundial supere los 100 millones de barriles diarios en el cuarto trimestre del próximo año. Esto representaría un nivel ligeramente más alto que el anterior pico en el cuarto semestre de 2019, justo antes de que comenzara la crisis. Por supuesto, estos datos fueron bien recibidos por los inversores.

 

Datos que moderan el optimismo del mercado:

Sin embargo, es fundamental tener en cuenta algunas noticias que podrían frenar o detener esta subida de precios, como las negociaciones sobre el acuerdo nuclear entre Estados Unidos e Irán, ya que es probable que este último aumente su oferta de petróleo en un futuro próximo.

Hay que recordar que el petróleo iraní está sometido a un embargo por parte de Estados Unidos, pero que la mejora de las relaciones entre ambos países podría suponer una relajación de las sanciones y, por tanto, un importante suministro de oro negro al mercado. De hecho, antes de estas sanciones, Irán era el quinto productor mundial de oro negro.