Pequeño recordatorio con respecto al petróleo en calidad de activo:

Antes de interesarnos concretamente por la evolución histórica del barril de petróleo, es importante recordar cómo funcionan la oferta y la demanda en este activo. En efecto, ya sabemos que el petróleo es una materia prima muy utilizada por la industria mundial y que su producción se distribuye en varios países como Rusia, Arabia Saudí y los Estados Unidos. A continuación, viene la producción del Mar del Norte que concierne el petróleo Brent. Este tipo de petróleo, debido a su enrarecimiento, se ha vuelto más costoso que el WTI que, por su parte, se intercambia mucho más en los mercados financieros.

La demanda de petróleo procede, por supuesto, de todas las regiones del mundo, pero algunos países como China son grandes consumidores debido a su fuerte crecimiento industrial. Entre estos grandes importadores y consumidores, se cuentan también la Unión Europea, Japón y los Estados Unidos.

 

El fenómeno de los choques petroleros y su influencia en la evolución de los precios:

A menudo se oye hablar de choques petroleros como momentos propicios a una súbita alza de los precios del barril de petróleo. De hecho, varios de estos choques han marcado la historia del oro negro, comenzando por los de 1973 y 1980, que provocaron un alza espectacular de las cotizaciones llegando incluso a triplicar el precio del barril en solamente unas semanas. Así es como el barril alcanzó los 40 dólares en 1980, antes de oscilar entre 15 y 35 dólares entre 1986 y 1999.

Seguidamente, la guerra del Golfo de 1991 causó una nueva valoración de las cotizaciones. Pero a partir de aquel período, el precio del barril ya no ha dejado de evolucionar al alza con el 3e choque petrolero de 2003 y un pico a 145 dólares en 2008.

 

Evolución reciente del precio del petróleo

Durante los últimos años, el precio del petróleo ha sufrido fuertes variaciones. Éstas empezaron en 2008 con un verdadero shock petrolero que conllevó una importante alza de los precios, iniciada en el 2003, pero que se aceleró con la demanda más importante proveniente de los países emergentes y en fuerte crecimiento económico como China o India. La crisis económica mundial de 2008 fue la chispa que permitió que la cotización del petróleo subiera como la espuma.

Así, en tan sólo unos meses, entre enero y julio de 2008, el precio del petróleo pasó de 96 dólares el barril para el Brent a 144 dólares. Sin embargo, justo después de este aumento de los precios, la cotización del petróleo experimentó un fuerte descenso que le hizo pasar de 130 a 40 dólares entre julio y diciembre del mismo año. En respuesta a este descenso, la OPEP pidió a los países productores de petróleo que redujeran su producción con el objetivo de mantener sus ingresos. Debido a esto, el precio del barril se estabilizó alrededor de los 80 dólares.

Hacia el 2010, un aumento del crecimiento económico y una demanda más importante de petróleo por parte de los países importadores ayudó a que los precios evolucionaran de nuevo al alza. Además, los problemas geopolíticos que afectaron al mundo árabe en el 2011 conllevaron miedos respecto a las capacidades de producción de algunos países, lo que provocó una nueva alza importante, con un barril de Brent que alcanzó un máximo de 128 dólares en marzo.  Hacia el 2013, el precio del barril se estabilizó de nuevo alrededor de los 100 dólares.

En el 2014 asistimos a un nuevo descenso importante de los precios del petróleo, que cayeron por debajo de los 50 dólares, sobre todo a causa de una producción demasiado importante debido a la producción al alza de gas de esquisto en Estados Unidos, y a pesar de una demanda todavía al alza. En paralelo, la OPEP, que generalmente reacciona ante este tipo de situación limitando la producción, decide, bajo la influencia de Arabia Saudita, mantener los niveles de producción para obligar a los productores de gas de esquisto estadounidense a reducir los suyos. Con estas tensiones, el precio del barril de petróleo Brent se hundió todavía más y alcanzó los 30 dólares a principios de 2016, que fue su nivel más bajo desde el 2003.

Sin embargo, y a pesar de las molestias causadas por este descenso, asistimos a una recuperación de los precios del oro negro desde el principio del mes de febrero de 2016, con la llegada en junio a los 50 dólares por barril. Esta recuperación se debe tanto a la decisión de Arabia Saudita, Venezuela, Qatar y Rusia de bloquear su producción, como a las tomas de posición estratégicas de parte de inversores que aprovecharon las compras a bajo precio.

 

Hacer una previsión para el precio del petróleo con el análisis técnico

La principal herramienta que permite hacer una previsión de los precios del petróleo es, por supuesto, el análisis técnico, que es el análisis de los gráficos en directo de la cotización del barril de petróleo. Estos gráficos nos dan, en efecto, indicaciones realmente valiosas sobre las posibilidades de evolución de los precios tanto a corto como a largo plazo.

Para ello basta con saber interpretar los diferentes indicadores que podrá encontrar en los gráficos, como por ejemplo:

  • las tendencias: las tendencias son fáciles de identificar y corresponden a movimientos alcistas o bajistas marcados. Cuanto más fuerte es una tendencia, más posibilidades hay de que perdure, y viceversa;
  • la volatilidad: es la fuerza de la tendencia actual. Cuanto más fuerte es la volatilidad, más posibilidades de continuar tiene la tendencia;
  • los soportes técnicos: un nivel de soporte es el nivel más bajo alcanzado anteriormente por la tendencia. Si este nivel se sobrepasa a la baja, la tendencia bajista queda confirmada y los precios deberían seguir bajando. Si este nivel de soporte no se sobrepasa, podemos esperar un cambio de la tendencia al alza, 
  • las resistencias técnicas: una resistencia técnica es exactamente lo inverso a un soporte. Se trata del nivel más alto alcanzado anteriormente por la tendencia. Cuando este nivel se sobrepasa al alza, la tendencia alcista debería continuar. En caso contrario, esto anuncia un cambio de los precios a la baja.

Existen otros indicadores técnicos de los cuales no hablaremos aquí puesto que son más complejos.

 

Identificar la tendencia del petróleo con las medias móviles

En función de su modo de trading, las medias móviles pueden utilizarse tanto para los largos períodos como para los cortos. Así pues, permiten identificar las tendencias a corto y a largo plazo.

Gráficamente, un aplanamiento o un cambio de media móvil permite detectar un cambio de tendencia. También se debe tener cuidado con la posición de la cotización al contado (spot) en relación a esta media móvil. El cruce de medias móviles también es una señal de venta o compra fuerte. Por ejemplo, una media móvil a 50 días que pasa por debajo de una media móvil a 20 días será una seña de venta, mientras que una media móvil a 50 días por encima de una media móvil a 100 días será una señal de compra.

 

Identificar la tendencia del petróleo con el MACD

El indicador MACD o Moving Average Convergence Divergence permite anticipar un cambio de tendencia de una forma más precisa que las medias móviles, especialmente para los movimientos a corto plazo.
Gráficamente, el MACD está representado por una línea de señal y una línea MACD. Cuando estas dos curvas se cruzan se obtiene una señal de compra o de venta. Así pues, una línea MACD que pasa por encima de la línea de señal indicará una tendencia alcista, y viceversa.

Este tipo de indicador es uno de los más fáciles de comprender desde un punto de vista técnico.

 

Identificar la tendencia del petróleo con las bandas de Bollinger

Visualmente, las bandas de Bollinger están representadas por tres curvas, una que representa la media móvil para 20 días y las dos otras que se sitúan a ambos lados de esta curva principal a dos desviaciones estándar.
Este indicador permite identificar la fuerza de la tendencia actual. Así pues, una tendencia muy volátil sobre el petróleo mostrará unas bandas más anchas con una desviación estándar importante. Al contrario, cuando la tendencia es débil y poco fiable, se observará una desviación también débil y bandas más estrechas.

Cuando la cotización del petróleo se acerca a la curva inferior, indica una señal fuerte de compra, e inversamente, cuando se acerca a la banda superior, significa una señal de venta importante.

Gracias a estos dos datos es posible detectar el sentido y la fuerza de la tendencia del petróleo al mismo tiempo.